Desde hace muchos siglos los humanos han observado cambios en la naturaleza antes de los sismos, el cielo, el aire y la tierra se han enrarecido dando lugar a leyendas y mitos, comportamientos anormales en objetos inanimados como llamas o brújulas (en la actualidad aparatos eléctricos y líneas telefónicas), vegetales que florecen tempranamente, presentan cambios (arroz) o movimientos (“danzas”) de algunas plantas y obviamente una serie de comportamientos inusuales en los animales.